La medicina del deporte se encarga de cuidar, fortalecer y acompañar el cuerpo de quienes practican actividad física ocasional y de deportistas de alto rendimiento.
La medicina del deporte es una rama de la medicina que se enfoca en el cuidado de las personas que practican ejercicio físico, tanto en el deporte profesional como en el recreativo.
A través de ella, se estudia cómo la actividad física impacta en el organismo y, sobre todo, cómo es posible mantenerlo en las mejores condiciones.
Su objetivo principal es prevenir, diagnosticar y tratar las lesiones derivadas del ejercicio, además de mejorar el rendimiento y promover un estilo de vida saludable.
Organizaciones como la Federación Internacional de Medicina del Deporte (FIMS) la definen como “una disciplina que estudia cómo el ejercicio y la falta de éste afectan a personas sanas y enfermas, favoreciendo la prevención, la rehabilitación y el bienestar general”.
Actualmente la medicina del deporte no solo atiende a atletas de alto rendimiento. Se ha vuelto fundamental para toda persona que practique actividad física, desde niños hasta adultos mayores.
Su aplicación es clave para prevenir enfermedades como obesidad, hipertensión, osteoporosis, diabetes o problemas cardiovasculares; así como para la promoción temprana de la salud, a través de la actividad física.
Este enfoque médico ha evolucionado para incluir temas como nutrición deportiva, psicología del deporte, recuperación y rendimiento, y nuevas tecnologías aplicadas en el deporte.
Hoy, el concepto de medicina del deporte abarca actividades físicas de todo tipo: formativas, recreativas, laborales y terapéuticas.
El objetivo va dirigido a la prevención de lesiones y enfermedades no solo musculares, sino también del sistema cardiovascular, respiratorio y circulatorio, y al diagnóstico oportuno de lesiones y patologías relacionadas con la actividad física como fracturas, esguinces, o problemas respiratorios inducidos por el ejercicio.
La medicina del deporte tiene varias especialidades. Cada una de ellas ayuda a que sea integral, apoyando tanto el cuerpo como la mente del deportista.
Anatomía y biomecánica del ejercicio: estudia la postura y movimientos correctos para evitar lesiones.
Farmacología deportiva: analiza el uso adecuado de medicamentos y la prevención del dopaje.
Nutrición deportiva: se enfoca en la alimentación que potencia el rendimiento.
Psicología deportiva: trabaja aspectos emocionales como la motivación o el manejo de la presión en competencias.
La Medicina del Deporte en México tiene una historia ligada tanto a la práctica médica como al amor por el deporte.
Comenzó a consolidarse gracias a la visión y esfuerzo de pioneros como el Dr. Fileno Piñera Limas, considerado el primer médico mexicano en especializarse formalmente en Medicina del Deporte. Su pasión por el deporte lo llevó a integrar medicina y actividad física de una manera inédita para su época.
El Dr. Piñera fundó en México la primera Unidad de Medicina del Deporte en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y diseñó el primer curso de posgrado en esta especialidad en 1973. Fue parte del desarrollo médico en instituciones deportivas como el Comité Olímpico Mexicano y la Secretaría de Marina.
A mediados del siglo XX, la atención médica en el deporte en México era básicamente empírica, enfocada solo en curar lesiones.
Fueron los preparativos para los Juegos Olímpicos de 1968 en México, lo que impulsó la necesidad de estudiar científicamente a los deportistas, enfocándose en aspectos como la altura y su impacto en el rendimiento.
Con la fundación del Centro Médico Deportivo en 1969, la medicina del deporte adquirió formalidad, evolucionando hacia una rama de la medicina integral.
En las décadas de los años 80 y 90, hubo mayor apertura para nuevas especialidades y maestrías en diversas universidades mexicanas. Importantes instituciones de salud como el IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Salud integraron áreas especializadas en medicina del deporte en sus estructuras.
Actualmente, la medicina del deporte es una disciplina reconocida nacional e internacionalmente. Instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo Internacional para la Educación Física y el Deporte (ICSSPE) apoyan el papel crucial de la actividad física para mejorar la calidad de vida.
En México, la Ley General del Deporte publicada en el año 2000 refuerza la importancia de la investigación, atención y capacitación en medicina y ciencias aplicadas al deporte.
La carrera de Medicina del Deporte es una especialización dentro de la medicina general. Los médicos aprenden a combinar conocimientos clínicos con principios de fisiología del ejercicio, nutrición, psicología deportiva y rehabilitación.
Se trata de una formación multidisciplinaria porque el deporte involucra no solo huesos y músculos, sino también emociones, técnicas de entrenamiento y estrategias para evitar lesiones.
Por ejemplo, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), existen clínicas especializadas que ofrecen estudios morfofuncionales para valorar la salud de deportistas y prevenir enfermedades.
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) posee un programa en el que la especialidad cuenta con más de 50 años de experiencia y pertenece al Sistema Nacional de Posgrados del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
Actualmente, más del 85 por ciento de los egresados del IPN son quienes lideran las iniciativas de salud y deporte en todo México.
La medicina del deporte moderna surge con el objetivo de mejorar el rendimiento y prevenir lesiones. Se ha convertido en parte integral de la cultura deportiva y enfrenta nuevos desafíos éticos.
Temas como la confidencialidad, el consentimiento informado y la prevención del dopaje son parte esencial de la práctica. Cada vez más atletas buscan alternativas naturales para optimizar su rendimiento sin recurrir a sustancias que pongan en riesgo su salud.
En este escenario, la Medicina Biorreguladora de Sistemas (MBrS), junto con la acupuntura y la fitoterapia, se convierten en grandes aliados.
Las soluciones naturales para mejorar la preparación física, fortalecer el sistema inmunológico y acelerar la recuperación muscular, adquieren fuerza al ser una alternativa con un soporte científico y sin efectos secundarios.
Los suplementos naturales pueden ser un complemento útil cuando la alimentación no cubre completamente algunas necesidades de nutrición. Algunos aportan proteínas para regenerar el tejido muscular, otros ayudan a reducir la inflamación o el cansancio, y algunos otros fortalecen el sistema inmune.
La combinación de la Medicina Biorreguladora de Sistema (MBrS) con la medicina del deporte representa una alianza poderosa para el bienestar integral del atleta. Mientras la medicina del deporte se enfoca en optimizar el rendimiento físico, prevenir lesiones y acelerar la recuperación muscular, la medicina biorreguladora aporta un enfoque más profundo.
Esta sinergia con la MBrS no solo mejora la capacidad física, sino que estimula los mecanismos naturales de autorregulación del cuerpo. stoAl ver al atleta como un todo -cuerpo, mente y emociones-, se promueve un estado óptimo de salud que fortalece el equilibrio mental y emocional, dos aspectos clave en el rendimiento deportivo de alto nivel.
Hoy, la medicina del deporte es una especialidad de alta importancia, pues además de ser aliada del rendimiento físico y la prevención de lesiones es fundamental para el bienestar integral de quienes practican actividad física y deporte de alto rendimiento.
Sin duda, la medicina del deporte continuará evolucionando pues cada día es abordada con enfoques más naturales, personalizados, completos y humanos, en beneficio de la salud y la calidad de vida de todas las personas que realizan alguna actividad física.