Una de las preocupaciones frecuentes en consulta médica es “qué es vértigo y por qué se presenta”. Este padecimiento puede afectar las actividades diarias de las personas y su calidad de vida.
En el consultorio, muchas personas reportan sentir “vértigo”, ante esto, los profesionales de la salud deben hacer una valoración de síntomas y explicar cómo funciona el equilibrio del cuerpo para identificar los mareos o vértigo de manera adecuada y sin confusiones con otros padecimientos.
El vértigo es un síntoma que afecta el equilibrio y la forma en que se percibe el espacio. No es una enfermedad en sí misma, sino una señal que puede tener diversas causas, muchas de ellas relacionadas con el oído interno o con el sistema nervioso central.
El vértigo es cuando se siente que uno mismo o lo que lo rodea se mueve o gira, aunque en la realidad no sea así. Esta sensación confusa puede hacer que la persona pierda el equilibrio y se sienta inestable. Generalmente va acompañada de mareos, náuseas, vómitos y hasta ansiedad.
Para mantener el equilibrio, el cuerpo se apoya en tres sistemas que trabajan en conjunto:
El cerebro, sobre todo el cerebelo y el tronco encefálico, recibe estas señales y manda las órdenes para mantener la estabilidad. Si alguno de estos sistemas falla, pueden aparecer mareos o vértigo.
Existen dos tipos principales de vértigo:
Muchas partes del cuerpo trabajan juntas para mantener el equilibrio, pero cuando una de estas no funciona adecuadamente, puede producir mareos o vértigo, a causa de deshidratación, resfriados o infecciones.
Sin embargo, algunas veces se debe a problemas en el oído interno, en otros casos a infecciones o inflamaciones, o a problemas del sistema nervioso central. Es aquí cuando los profesionales se sumergen en identificar qué es vértigo.
Entre las causas del vértigo periférico están:
También pueden ser accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, tumores en áreas específicas del cerebro o migrañas.
La duración del vértigo depende de la causa. Por ejemplo, en el VPPB, los episodios suelen durar solo segundos o minutos, pero pueden repetirse durante días. En la neuronitis vestibular, el vértigo suele ser muy intenso y durar varios días, mejorando poco a poco.
La enfermedad de Ménière provoca crisis que pueden ir desde 20 minutos hasta varias horas, y tienden a repetirse. Es importante recalcar que en algunos casos, el vértigo se vuelve crónico o deja una sensación de inestabilidad durante semanas, por lo que es esencial contar con un seguimiento médico para un diagnóstico correcto y una terapia adecuada.
No acudir con un profesional al detectar síntomas puede impactar negativamente en la salud, sobre todo si los episodios se repiten o duran mucho. Un diagnóstico correcto y una terapia personalizada tendrá la capacidad de mejorar la calidad de vida y devolver la estabilidad y confianza en el movimiento, sin presencia de mareos o vértigo.
El método para tratar el vértigo depende de la causa, pero algunas recomendaciones generales se centran en descansar en un lugar tranquilo y con poca luz, evitar movimientos bruscos y mover la cabeza lentamente para no empeorar la sensación; además de realizar cambios de alimentación.
Cuando se experimentan problemas de equilibrio, es fácil confundir algunos términos con vértigo. En 1972, Drachman y Hart realizaron un estudio que ayudó a entender mejor el mareo, dividiéndolo en cuatro tipos:
El desequilibrio es la dificultad para mantener el equilibrio, lo que puede hacer que la persona se sienta inestable al caminar o estar de pie.
Por otro lado, los mareos son un término más amplio y vago que engloba diversas sensaciones, como aturdimiento, desorientación o inestabilidad, sin la percepción clara de movimiento que caracteriza al vértigo.
El presíncope es la sensación de estar a punto de desmayarse. Se acompaña de síntomas como debilidad, sudoración, visión borrosa y palidez, y suele estar vinculado a problemas circulatorios o a una caída repentina de la presión arterial.
El mareo inespecífico, es una sensación de malestar o desorientación que no encaja exactamente en las otras categorías.
Esta clasificación hace más fácil identificar qué tipo de mareo se está experimentando y, de esa forma, buscar la terapia adecuada.
El vértigo puede ser más que una simple molestia al incapacitar a quienes lo sufren y afectar las actividades diarias. Reconocer sus síntomas, buscar ayuda profesional y seguir el procedimiento médico adecuado, son acciones primordiales para recuperar el equilibrio y mantener un estado óptimo de salud.